Testimonio de Fama y Salud del Cura Valera Nº: 77

María del Carmen Gómez Martínez comparte su experiencia de fe y agradecimiento hacia Salvador Valera en momentos de dificultad.

La Sra. María del Carmen Gómez Martínez recuerda que desde que tuvo uso de razón, oyó hablar del “Cura Valera”, creció conociendo de su familia y de los mayores los milagros y favores, su labor incansable y su vivir bondadoso, humilde y servicial, su conocimiento y discernimiento para saber estar en el sitio y a la hora adecuada, allí donde una tragedia se estaba gestando o era requerida su presencia sobre todo de los más desfavorecidos. Anota: “era imposible con ese ejemplo y con esas raíces de fe en el ‘santo’ no contagiarse de generación en generación y lo harán las venideras, porque su recuerdo es actual. El busto en la glorieta de la Iglesia nos lo recuerda diariamente, anualmente acudimos en su aniversario a mostrarle nuestro cariño con una eucaristía, flores y oraciones. Sigue vivo en nuestros corazones y todos sabemos que sigue haciendo favores a quienes con fe se imploran en él. La firmante señala: “tuve la experiencia de sentir su calor cuando a raíz del ingreso en Granada de mi hija que nació con discapacidad y tuve que permanecer por largos meses en el hospital, cuando me encerraba sola por las noches en la habitación de pensiones desconocidas, ponía su estampa encima de la cama y le pedía que me acompañara en esas largas noches e intercediera a Dios por nosotras. Doy gracias a Dios por habernos regalado a D. Salvador Valera Parra y termino con unas frases del himno compuesto para él, que por cierto arranca algunas lágrimas cuando se canta y que dice así: ‘De rodillas a Dios pedimos que te eleve a los altares, que te eleve a los altares’”. Documento extraprocesal

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