La Sra. Ana María Martínez de Haro, nacida en Huércal-Overa, declara que conoció al Cura Valera por mediación de sus padres y abuelos, siempre ha oído desde muy chica hablar del Cura Valera, de su humildad y desprendimiento con los pobres a los que entregaba todo. Sus abuelos lo tenían como un santo, incluso como hombre de milagros: El cuadro de la Santísima Virgen del Río, protagonista del fuego en la iglesia apagándose sin echar agua, solamente con arrodillarse con el cuadro en la mano, mandó arrodillarse a la gente y el fuego se apagó sin causar daño alguno. También contaban el caso del motín en la cárcel de Cartagena, sucediendo lo mismo en la cárcel de Huércal-Overa. Aquí hay muchísima devoción a su persona”. Termina diciendo que este pueblo lo tiene como un santo. Documento extraprocesal
