La Sra. Teresa Rubio García, nacida en Huércal-Overa, ama de casa, declara: “del Cura Valera puedo decir que a pesar de los años no se ha perdido el amor y la fe que se siente por él, desde el más grande hasta el más pequeño”. La firmante ha crecido en una familia donde a los abuelos, a los padres, a los tíos y a otras personas ha oído hablar del Cura Valera con mucha fe y amor por sus virtudes y milagros. Agrega además: “le rezo todos los días con su oración antes de acostarme. A mis hijos y nietos les he hablado de él y también conservo en mi casa una foto suya. Del Cura Valera puedo decir también que ha estado presente porque mi hija tuvo un accidente de coche con consecuencias graves: doble fractura de mandíbulas y varias heridas en la cara padecidas por los cristales de las ventanillas del coche que al romperse se le clavaron en su cara. La operaron y todo fue un éxito, durante todo este proceso la reliquia del SdD estuvo con ella en el hospital y fuera de él. Al quitarle los puntos de la cara y los alambres que le sostenían la boca corrida, fue todo de maravilla. En la cara no le quedó ni una marca y en la boca no perdió ningún diente ni muela. No le quedaron secuelas de ningún tipo, quedándole una cara y dentadura preciosa. Doy gracias a Dios y al Cura Valera”. Documento extraprocesal
