Testimonio de Fama y Salud del Cura Valera Nº: 58

Benigno Asensio comparte cómo Salvador Valera, tras encomendarse a la Virgen, sanó a enfermos durante la epidemia de cólera en 1885.

El Sr. Benigno Asensio Sánchez relata: “Salvador José Valera Parra nace en Huércal-Overa el día 27 de febrero de 1816, siendo viernes de Cuaresma. Sus padres Diego y Josefa. Sacerdote a los 22 años, habiéndose formado en el seminario de San Fulgencio de Murcia y dice su primera misa un viernes de marzo de 1838 en el convento de Capuchinas de Murcia. Muere el día 15 de marzo de 1889 a las 10 y media de la noche con 72 años de edad. Mi abuela materna contemporánea de nuestro Santo Varón me relataba en mi niñez sucesos y hechos de la vida del Cura Valera verdaderamente milagrosos. Uno fue con motivo del brote del cólera que se dio en 1885, la más contagiosa y virulenta que se propagó principalmente por la pedanía de Overa, a la que se desplazó nuestro amado Cura llevando consuelo y asistencia y reclamando el regreso de los ausentes, sanos y enfermos, cuando salieron de sus labios las siguientes palabras: ‘la epidemia ya ha pasado, se ha ido por el río abajo gracias a la intercesión de la Virgen de los Desamparados’. Y desde ese instante no hubo más muerte y los enfermos empezaron a regresar y sanar. ¡Milagro! ¡Para mí, sí! A su muerte recibe sepultura en la propia iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción de Huércal-Overa el día 19 a las 5 de la tarde entre una ola suntuosa de santidad. Durante el velatorio a su muerte hubo necesidad de amortajarle varias veces pues la muchedumbre en su afán de conservar un recuerdo personal de nuestro Santo Cura, se llevaban a trozos todo lo que tocaba su cuerpo como era su propia ropa y las maderas de su caja funeraria”. Documento extraprocesal

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