El Sr. José A. Rubio Parra, natural de Huércal-Overa, relata que en casa de sus padres vivía su abuela Dolores, recuerda que en todas sus oraciones y conversaciones nombraba al santo Cura Valera, tuvo la suerte de conocerlo en vida, y hablaba maravillas de él (sus milagros). Sus padres también le hablaban del Cura Valera como de un santo, de sus milagros, sus costumbres, de su comportamiento con los pobres, y enfermos. Su devoción al Santo Cura Valera ha crecido cada vez más ya que todo lo que le ha pedido se lo ha concedido (quizás no cosas muy grandes para los demás) pero sí muy importantes en la vida de su familia. El firmante destaca: “sigo pasando la devoción a nuestro (santo Cura Valera) a mis hijos, nueras y nietos y esperemos verlo muy pronto en los altares. Siempre va conmigo una reliquia de él, para que me acompañe, al día de hoy no me ha abandonado (¡Viva el Cura Valera!)”. Documento extraprocesal
