La Sra. Amparo Martínez Parra, de Huércal-Overa, ama de casa, jubilada, declara que en su casa se venera la figura del Cura Valera ya que por sus antepasados siempre ha oído hablar de él. Le piden con mucha fe y devoción, saben de sus “milagros, que son verídicos”. Desearía que la Iglesia reconociera que era santo ya que después del tiempo que ha pasado, el pueblo lo sigue venerando y pidiéndole por las necesidades, sigue la devoción de generación en generación, desea que llegue a los altares por una vida ejemplar como la suya, dedicada a los demás, a hacer el bien, a ayudar a todo un pueblo y a los pobres que en aquellos tiempos lo necesitaban. Documento extraprocesal
