La Sra. Isabel Castelló Bonillo, ama de casa, colaboradora de la parroquia (catequista), miembro de la Hermandad Ntra. Sra. de la Soledad y Santo Sepulcro (Paso Negro), señala que conoce al Cura Valera desde pequeña, siempre en su casa se hablaba del Cura Valera, por parte de su abuela y antepasados. Según se cuenta en el 1885 la epidemia de cólera azotó Overa, su abuela le enseñó cada noche al acostarse a decir: ‘Cura Valera, retírame el peligro, como retiraste el cólera de Overa’, cada noche lo dice. También tiene el libro y lo suele regalar. La declarante subraya: “en 1993 me sentí muy mal, con unos dolores de espalda y piernas muy fuertes (hernia del disco), silla de ruedas, me encomendé al Cura Valera, un mes de ingreso al hospital, al final tenía que ser operada, una parálisis progresiva; entré al quirófano con una reliquia en el dedo, al preguntar el anestesista le digo que tenía a mi Cura Valera para que me despertara y pudiera andar. Después de 4 horas de operación, me dicen: ‘Isabel tu Cura Valera te despierta’. Gracias a él yo sigo bien, cada día le doy gracias por todo y pido por su santidad”. Documento extraprocesal
