La Sra. Ángela Carricondo Carmona, natural de Huércal-Overa, recuerda: “la primera vez que oí hablar del Cura Valera fue a mi abuela, ella me enseñó a tenerle mucha fe”. La firmante señala: “cuando a mi padre se le puso un pie malo con gangrena le puse una reliquia del Cura Valera debajo de su almohada y al día siguiente cuando vino el médico a cortarle los dedos del pie, dijo que había desaparecido la gangrena” Y agrega: “cuando mi hijo tenía 4 años tuvo una enfermedad muy grave, yo le pedí mucho por él y se salvó, cuando el médico vio el cambio que dio el niño nos dijo estas palabras: ‘tienen que tener un santo muy bueno en su pueblo para que su hijo se halla salvado”. Documento extraprocesal
